¿PENSAMOS EN NUESTRO SUELO PÉLVICO AL CORRER?

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On Noviembre 7, 2014, Posted by , In Blog, With No Comments

Alpracticar atletismo, como con cualquier otro deporte, tenemos en cuenta nuestra postura, sensaciones, dolores, nuestra alimentación e hidratación, reforzamos los músculos de las piernas, prestamos atención a la espalda, etc… Pero normalmente nos solemos olvidar de nuestro suelo pélvico, una parte cuyo fortalecimiento es especialmente importante en las atletas.

Un alto porcentaje de atletas de élite femeninas de todas las disciplinas sufre pérdidas de orina (según la ONI, un 15% de las atletas españolas). Hablamos de mujeres muy jóvenes que mayoritariamente NO han dado a luz y con hábitos de vida saludables. Según un reciente estudio: de 290 atletas entrevistadas 150 tenían fugas de orina.

¿POR QUÉ?

La musculatura de suelo pélvico se ubica en la parte inferior de la pelvis y tiene un papel fundamental en la continencia de orina, en la defecación, la continencia de gases y heces, las relaciones sexuales, etcétera.

Por otra parte, la uretra de la mujer es mucho más corta que la del hombre, lo que hace que la aparición de las pérdidas de orina sea más fácil en este caso. Además, el sistema genitourinario del hombre es un sistema cerrado, es decir, no tiene vagina. Las paredes vaginales, que están en contacto directo con el resto de los órganos de la pelvis, son muy vulnerables y una presión continuada sobre estas estructuras puede hacer que desciendan.

En circunstancias normales, ante un aumento de presión intraabdominal se produce una contracción refleja de la musculatura del suelo pélvico que la contrarresta. Pero si este suelo pélvico está sometido a un  exceso de trabajo por no dejar de recibir presiones, terminará agotándose y esta respuesta refleja quedará abolida haciendo imposible que cumpla su función de sostén visceral y explicándose así el descenso de órganos viscerales (prolapsos) y la incontinencia urinaria en la mujer deportista.

FACTORES DE RIESGO

Tal y como he comentado, el aumento de presión sobre la musculatura de suelo pélvico provoca un debilitamiento del mismo. Pero hay también otros factores a tener en cuenta:

  • Embarazo y parto. Uno de los factores más importantes en la mujer.
  • Estreñimiento crónico.
  • Aumente de presión intraabdominal: esfuerzos hiperpresivos, deportes de impacto (saltar, correr, step, aerobic, tenis, paddel, práctica de abdominales tradicionales…), bipedestación prolongada, tos crónica…
  • Cirugía uroginecológica o proctológica.
  • Factor hereditario.
  • Menopausia

 

RECOMENDACIONES

Este tipo de disfunciones (incontinencia urinaria, prolapsos y alteraciones sexuales) suelen permanecer ocultas bien por tabú o bien por la creencia popular de ser algo normal asociado a la edad o a los partos, pero deberíamos saber diferenciar lo que es normal de lo que es frecuente pero NO normal.

Muchas mujeres creen que la solución a sus problemas de incontinencia es resignarse al uso de compresas absorbentes, medidas farmacológicas o bien intervenciones quirúrgicas. La fisioterapia especializada en suelo pélvico puede aportar solución y prevención a estas disfunciones de un modo conservador, fácil y sin efectos secundarios.

Para las mujeres que practican atletismo u otros deportes de impacto:

  • Aprender a localizar, potenciar e integrar de una manera correcta la musculatura del suelo pélvico.
  • Si has dado a luz, asegúrate de haber recuperado correctamente tu suelo pélvico antes de realizar cualquier deporte de impacto ya que esa presión continuada sobre una musculatura no preparada puede agravar tu situación a corto o largo plazo. Consulta a un fisioterapeuta especialista. Te valorará y te enseñará cómo realizar ese deporte protegiendo tu suelo pélvico.
  • No realices abdominales tradicionales, sobre todo si ya presentas alguna patología de suelo pélvico o has dado a luz. Mejor realizar ejercicios abdominales hipopresivos (GAH).
  • No esperes a sufrir incontinencia urinaria u otra patología. La PREVENCIÓN es el método más eficaz para ello. Pero si ya presentas alguna sintomatología (ligeras pérdidas ante esfuerzos, tus relaciones sexuales ya no son como antes, notas debilidad en tu musculatura, sientes presión o un bulto en tu vagina, tienes dolor…) no dudes en acudir a un fisioterapeuta especializado.
  • Evita el estreñimiento.
  • Incluye en tu pauta de entrenamiento ejercicios dirigidos a la musculatura perineal.

 

Pilar López Arnaldos.

Fisioterapeuta especializada en Uroginecología, Obstetricia y Fisiosexología.

Unidad de Suelo Pélvico de la Clínica de Coloproctología.

 

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