¿Cómo se trata la incontinencia fecal?
La gran mayoría de los pacientes con incontinencia fecal pueden curar o mejorar con tratamiento medico la gran mayoría de las veces y otras veces quirúrgico. El método de tratamiento depende de la causa de la incontinencia.
A veces, cambios sencillos en la dieta o la eliminación de ciertos medicamentos pueden ser eficaces para ayudar a los pacientes a recuperar el control intestinal. Con mayor frecuencia, el tratamiento implica una combinación de medicamentos, el biofeedback, y el ejercicio.
- Medicamentos. A veces, tomar medicamentos para cambiar la consistencia de las heces puede proporcionar un alivio, ya que una persona generalmente puede controlar las heces cuando son firmes y no sueltas o líquidas.
- Biofeedback. Entrenamiento con biofeedback para la incontinencia fecal consiste en colocar una sonda de presión en el ano o un electrodo de detección en la piel. Estos dispositivos están conectados a una pantalla de visualización o de sonido para decirle al paciente cuando los músculos anales se están utilizando de forma correcta. Realizando la fisioterapia «Biofeedback» el paciente mejorara la fuerza y coordinación de los músculos anales que mantienen la continencia y aumenta la sensación relacionada con el llenado del recto con las heces.
- Ejercicio. La realización de ejercicios para fortalecer los músculos de la pelvis (ejercicios de Kegel) puede ser muy útil en el tratamiento de la incontinencia fecal. Para hacer ejercicios de Kegel, contraiga los músculos del ano, los glúteos y la pelvis y luego manténgalos contraídos tan fuerte como sea posible para posteriormente ir relajando lentamente. Imagínese que usted está tratando de detener el flujo de materia fecal o tratando de no pasar el gas. Una serie de 30 de estos ejercicios deben hacerse tres veces al día. En unas pocas semanas, los músculos del suelo pélvico será más fuerte y con frecuencia la incontinencia mejora o se resuelve.
Estimulación percutánea del nervio tibial posterior. Con electrodos de superficie colocados en el nervio tibial junto al talón, modulan la actividad del suelo pélvico y esfínteres anales. Es un tratamiento indoloro, y eficaz en un gran número de casos. Su duración es de nueve meses divididos en tres ciclos de tres meses. El primer ciclo requiere sesiones semanales. Si los resultados obtenidos recomiendan continuar, se pasaría al segundo ciclo con sesiones quincenales y después al tercer ciclo con sesiones mensuales. Posteriormente en aquellos casos necesarios se pueden dar sesiones de recuerdo.- Cirugía. Los pacientes que continúan experimentando incontinencia fecal a pesar de los tratamientos anteriores, pueden requerir cirugía para recuperar el control esfinteriano. La cirugía puede ser necesaria sobre todo para aquellos pacientes que han sufrido lesiones músculo anal como puede ocurrir durante el parto.
¿ Qué procedimientos quirúrgicos se utilizan para tratar la incontinencia fecal?
Las opciones quirúrgicas incluyen:
Esfinteroplastia. La reparación del esfínter rectal es el procedimiento más común usado para corregir un defecto de los músculos del esfínter. Durante la esfinteroplastia, se reparan los músculos, uniendo los extremos de estos músculos que se han desgarrado o seccionado según el mecanismo de la lesión.- Neuromodulación sacra. Consiste en la estimulación eléctrica de las raíces sacras para modificar la actividad de los esfínteres anales y la sensibilidad del ano a través de estímulos eléctricos. Se divide en dos etapas. La primera consiste en la colocación de un generador externo transitorio para valorar si el paciente va a obtener una respuesta satisfactoria. La segunda etapa consiste en la implantación del generador definitivo (marcapaso) bajo la piel glútea o abdominal
- Esfínter artificial. Dispositivo circular de plástico implantado alrededor del ano. El dispositivo puede ser inflado como un globo para impedir el paso de las heces. La persona evacúa al desinflar el manguito de presión, el cual se infla de forma automática a los 10 minutos.
- Colostomía. En casos excepcionales, la única alternativa puede ser una colostomía, una abertura creada quirúrgicamente en la pared abdominal a través del cual pasa el colon y las heces se recogen en una bolsa especial
