¿Cómo se trata la incontinencia?
- Medicamentos. A veces, tomar medicamentos para la vejiga hiperactiva, los llamados anticolinergicos, relajan los músculos y bloquean las señales nerviosas que provocan la micción frecuente y de urgencia.
- Biofeedback. Entrenamiento con biofeedback para la incontinencia urinaria consiste en colocar una sonda de presión la vagina con un electrodo de detección en la piel. Estos dispositivos están conectados a una pantalla de visualización o de sonido para decirle al paciente cuando los músculos del suelo de la pelvis se están utilizando de forma correcta. Realizando la fisioterapia «Biofeedback» el paciente mejorara la fuerza y coordinación de los músculos del suelo pélvico que mantienen la continencia. «Biofeedback» puede complementar los ejercicios de los músculos pélvicos y la estimulación eléctrica para mejorar la incontinencia.
- Ejercicio.
La realización de ejercicios para fortalecer los músculos de la pelvis (ejercicios de Kegel) puede ser muy útil en el tratamiento de la incontinencia urinaria. Para hacer ejercicios de Kegel, contraiga los músculos del ano, los glúteos y la pelvis y luego manténgalos contraídos tan fuerte como sea posible para posteriormente ir relajando lentamente. Una serie de 30 de estos ejercicios deben hacerse tres veces al día. En unas pocas semanas, los músculos del suelo pélvico serán más fuertes y con frecuencia la incontinencia mejora o se resuelve.
Estimulación percutánea del nervio tibial posterior.
Con electrodos de superficie colocados en el nervio tibial junto al talón, modulan la actividad del suelo pélvico y esfínteres. Es un tratamiento indoloro, y eficaz en un gran número de casos. Su duración es de nueve meses divididos en tres ciclos de tres meses. El primer ciclo requiere sesiones semanales. Si los resultados obtenidos recomiendan continuar, se pasaría al segundo ciclo con sesiones quincenales y después al tercer ciclo con sesiones mensuales. Posteriormente en aquellos casos necesarios se pueden dar sesiones de recuerdo.
- Neuromodulación sacra.
Consiste en la estimulación eléctrica de las raíces sacras para modificar la actividad de los esfínteres y la sensibilidad del la vejiga a través de estímulos eléctricos. Se divide en dos etapas. La primera consiste en la colocación de un generador externo transitorio para valorar si el paciente va a obtener una respuesta satisfactoria. La segunda etapa consiste en la implantación del generador definitivo (marcapaso) bajo la piel glútea o abdominal - Dispositivos vaginales para la incontinencia de esfuerzo Una de las razones de la incontinencia de esfuerzo puede ser debilidad de los músculos pélvicos, los músculos que sostienen la vejiga en su lugar. Un pesario es un anillo que se inserta en la vagina, donde ejerce presión contra la pared de la vagina y la uretra. La presión ayuda a cambiar la posición de la uretra, con lo que la fuga en menor
- Inyecciones para la incontinencia urinaria de esfuerzo Una variedad de agentes inertes, como el colágeno y las esferas de carbono, pueden inyectarse cerca del esfínter urinario y mejorar la continencia.
- Cirugía para la incontinencia urinaria de esfuerzo En algunas mujeres, la vejiga puede estar fuera de su posición normal, especialmente después del parto y estar indicada la cirugía. Existen varias técnicas para colocar la vejiga en su posición normal. Los tres principales tipos de cirugía son la suspensión retropúbica y dos tipos de procedimientos de cabestrillo.
- Cateterismo En la incontinencia por rebosamiento donde nunca se vacía la vejiga por completo o la vejiga que no se vacía por falta de tonicidad muscular, o por lesión de la médula espinal, puede ser necesario utilizar un catéter que se introduce por la uretra para vaciar vejiga. El paciente aprende a insertar el tubo a través de la uretra hasta la vejiga para drenar la orina.
